martes, 14 de abril de 2020

TU NIÑO OCULTO







Rejas que cierran y entierran
nuestra más sublime pureza,
maderos de otros tiempos
que impusimos con cerrojos y llaves
sobre nuestra esencia.
Del misterio de la vida, 
nació un niño con toda la riqueza
soñada sin trabas, claro y cristalino
sin manchas, ni tristezas.
Su mirada ya no la recuerdas,
está sepultado tras tu mente
estresada y turbulenta.
Has olvidado su risa alegre y traviesa,
y te has centrando creyendo
en ideas que no son tuyas,
sino impuestas,
dejaste que la influencia externa 
te absorbiera, ensuciando el brillo
de aquel niño que eras.
En un mundo donde la magia se 
ha extraviado por las falsas apariencias,
las vanidades terrenales 
que te adormecen 
y tu ser verdadero jamás despierta.
En estos momentos de confinamiento obligado
puedes cambiar tu mirada externa,
serenando tu mente
viajando a la morada secreta.
En los latidos sin descanso de tu pecho,
allí bombea esa realidad sin tregua.
Camina hacia dentro,
en el silencio todo lo encuentras.
Lo verás correr hacia ti,
con su vieja bolsa de canicas acuesta.
Te pide atención,
que juegues con él
en la serenidad de las horas 
que ahora pasan muy lentas.
Siéntelo y abrázalo, 
para que recobres
aquel tesoro que olvidaste,
sepultado por las imposiciones ajenas.
Tu niño interior te reclama,
para sacar de ti toda tu fuerza.
Volverás a ver cada segundo como
lo que son, algo único e irrepetible
recuperando tu entusiasmo
y la ilusión que estaban muertas.
Tu niño, tu gran maestro,
te abrirá todas las puertas,
las que cerraste por tu inconsciencia.
Él tiene las llaves para conectar con ella,
la que no escuchas hace años
por el estruendo interminable 
que tu basura genera.
Tu niño te abrirá el gran portal
y te conectarás a ella:
TU ALMA INMORTAL,
tu verdadera esencia,
para no volver a la cárcel
de tu propias miserias.
Liberándote de todas tus cadenas,
para volar libre y cumplir los sueños
que viven en ella,
para poner un trozo
de tu cielo,
aquí, 
en esta tierra.

© LOLA SÁNCHEZ





viernes, 20 de marzo de 2020

CONFINAMIENTO





Hay barrotes de sombras y de luces,
encierros que nos llevan a nuestros
adentros, más allá de las palabras,
del sórdido y ruidoso mundo externo.
En las llanuras del verde silencio, 
que se rompe con el alba y el trinar
de las aves de la mañana 
que viven sin pesar 
cada momento.
Tus ojos se vuelcan
hacia atrás
observando
tu propio centro, 
donde bajas con la respiración
hacia los abismos de los grandes misterios.
Y sintiendo tu propio motor,
penetras con tus raíces 
hasta lo desconocido
de las vibraciones de tus latidos.
Y todo lo que imaginaste como 
pura fantasía e irreal,
se manifiesta ante ti como
auténtico y verdadero.
Has entrado en la morada sagrada
donde todo el universo se guarda. 
Y cuando te quedas flotando 
en la inmensidad
de la nada,
lo sientes pulsar,
como notas musicales
en ondas
te hacen sonar.
La llama vital se manifiesta,
la plenitud de la fuente
te llena por completo
liberándote de la oscuridad,
transcendiendo
el miedo,
el odio, 
la ira, 
la pena y la maldad,
son simples proyecciones 
de tu limitada realidad dual,
pues en ese estado solo hay unidad.
En este confinamiento tienes tu gran
oportunidad, de viajar a donde los místicos
y grandes sabios fueron
observa,
atento, 
concéntrate,
detendrás al tiempo
y tus enredados pensamientos,
para sentir tu ser interior
observándolo todo,
siempre eterno.



© LOLA SÁNCHEZ

domingo, 22 de septiembre de 2019

NOCHES DE CONSCIENCIA





Hay noches donde te
desvaneces entre las estrellas,
noches de calma y sueños serenos,
de cuentos que permanecen ocultos
en las profundidades del subconscientes, porque
es allí donde murieron cuando en un pasado fueron reales. El dolor, la tristeza los llevó con su torrente a lo más recóndito de ti. 

Hay noches donde viajas a esos lugares que sentiste entre la piel y las caricias estivales. El mismo sendero que se eleva sobre los frondosos árboles, y en lo más alto el templo, donde nos encontramos y nos despedimos una y otra vez, como un bucle sin fin.

Hay noches donde todo se revive, y las voces gritan en el silencio para sin poderlo evitar acudir para consolarnos en un inmenso abrazo, donde todo se comprende y se perdona.

Hay noches donde nos observamos desde la distancia y nos enamoramos más el uno del otro por apreciar nuestras alas desplegadas en libertad y armonía.

Y noches donde agonizamos en recuerdos porque una parte de ti se quedó atrás y a la vez sigue permaneciendo intacta en tu ser, porque en realidad no hay separación, ni pérdida ya que todos somos lo mismo y pertenecemos al mismo hogar.

Noches de charlas que transcienden el tiempo, de fusión plena que va más allá de lo físico, de los besos, de los abrazos, más allá del sexo, tocando aquello que es impalpable, diluyéndonos en lo inabarcable, flotando en la misma fuente de la que nacemos, en olas de amor inconmensurables.

Noches de invierno bajo las brasas del fuego violeta, todo queda transformado, lo que pesa se deja y solo nos quedamos unidos en la misma esencia, lo demás no importa, y lo que queda es tu maravillosa estela de experiencias.




viernes, 15 de febrero de 2019

escritora del año del blog letrasypoesia.com

UN MILLÓN DE GRACIAS POR VOTARME Y SEGUIRME ESTE PREMIO ES MÁS VUESTRO QUE MIO.


https://letrasypoesia.com/2019/02/16/escritora-del-ano-lola-sanchez/comment-page-1/?fbclid=IwAR0uCbQkzfUwPbuD-di6j_8WSxxF2GM6wNWFSVegj0X2xB6VH8vw-d1_S2c#comment-10174

lunes, 5 de noviembre de 2018

TU RECUERDO EN NOVIEMBRE


Y mientras escucho
la guitarra de Vicente, 
recorro los pasos 
de aquellos que se fueron, 
como el agua que cae
en cascada en el mar.
Tus ojos verdes en mi entrecejo,
mi pequeña manita en tu inmenso pecho. 
Paseos largos por los coloridos campos. 
Naturaleza latente mostrada por tu paciencia infinita. 
La materia se marchita, 
como rosas bajo un abrasador sol. 
Los tesoros más hermosos se guardan en el corazón. 
Allí vive tu sonrisa 
y los cuadrados de tu vieja camisa. 
La palabra inventada “garrifufa”,
el canto de tus alondras y perdices. 
Tardes donde el frescor de poniente
se detenían 
en tu retina para siempre.
Noviembre de castañas del recuerdo, 
carbón y cisco en el brasero. 
Bailando contigo entre juegos. 
Maravilla de la vida efímera y eterna. 
Todo queda grabado en las altas esferas. 
Y aunque invisible ahora, 
jamás he dejado de sentir tu presencia. 
Y en las noches 
de doradas estrellas
apareces en mis sueños
para seguir viéndonos,
y así voy rellenando
cada hueco 
de tu ausencia, 
con nuevas vivencias
en las realidades
de otras frecuencias.


© LOLA SÁNCHEZ

miércoles, 8 de agosto de 2018

LA ALARMA


La alarma siempre suena,
y en las pasadas noches
su sonido me llevó
de nuevo a ti.
Entre la dormivela,
más allá de los minutos 
y segundos del reloj.
Viajando sin cesar por el mundo astral,
sentí tus lágrimas caer, 
escuché tu tristeza florecer 
bajo tus pies.
Rosas negras y rojas 
para un duelo en silencio.
Y te susurré al oído...
No hay adioses,
solo hasta pronto,
un hasta luego para unirnos
en el divino fuego.
Nuestro hogar está tan cerca...
Y lo percibimos muy lejos, 
como luces distantes 
en una mortecina noche.
Ignoramos la magnitud
de los multiversos y su 
vínculo con nuestra consciencia.
En apariencias somos únicos
e individuales,
en esencia somos la misma energía.
Creemos que lo que ocurre
en el otro lado del mundo no
nos afecta,
que el dolor ajeno no es nuestro,
que la sonrisa de los niños
no nos libera,
y en realidad estamos conectados
por lazos de amor eterno.
Cuanto más rechazamos
lo que odiamos
mas poder le damos,
y sin darnos cuenta,
creamos una perpetua
resistencia.
Te vislumbré abrazado a ella,
y me alegré
de que por fin comprendieras.
Mis pasos nocturnos siguen
visitando el templo,
y es allí, 
entre la llama violeta,
siempre te encuentro.
Aunque tu limitada mente 
no lo crea,
en tus peores momentos
siempre tendrás mi presencia 
y mi aliento.
Toda separación es un pestañeo,
una brizna de la verde pradera
alzada por el juguetón viento.
Y todo lo que alguna vez amamos
regresa a su debido momento.
Las manos de tu madre,
la caricia de mi padre,
de la familia que elegimos
para vivir esta experiencia,
ellos siempre nos seguirán 
sosteniendo.
Siguen a nuestro lado
como ángeles guardianes,
silenciosos y atentos,
de cada estado
de nuestra existencia,
de cada paso y movimiento.
Creemos navegar solos
en el abismo de cronos,
pero siempre estamos acompañados
por aquellos que vibraron
con nosotros 
en el mismo instrumento.
Somos notas de música
ancestral en este 
magistral concierto.

© LOLA SÁNCHEZ